Casa Mínima en Cantabria: nuestra filosofía hecha lugar.
Un refugio pasivo y de bioconstrucción que ahora puedes vivir.
Casa Mínima es nuestro refugio familiar: una antigua cabaña pasiega rehabilitada íntegramente con los criterios que defendemos en el estudio. Un espacio donde la arquitectura, el paisaje y el tiempo se piensan despacio, certificado EnerPHit por el estándar Passivhaus.
Hoy lo compartimos como alojamiento, para que puedas experimentar desde dentro cómo se siente habitar una casa pasiva y construida con materiales saludables.
Si quieres descubrirla, puedes visitar la web de Casa Mínima y reservar tu estancia.